La Comisión de Investigación de Graves Violaciones a Derechos Humanos de la Universidad de El Salvador se reunió este jueves con familiares de Raúl Hernández Morales, estudiante de Medicina, asesinado durante el conflicto armado y que está enterrado en la Plaza Salvador Allende de la Facultad de Medicina y es buscado junto a Carlos Mauricio Arias Menjívar, en el proceso de exhumación iniciado el 16 de enero del presente año, dia de conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz de El Salvador.

El presidente de la Comisión, Iván Hernández, mencionó que el objetivo fue “reunirse con los familiares de las víctimas de la plaza Salvador Allende, para ver el proceso de exhumación, presentarles la propuesta de que este sea un sitio de memoria y que ellos nos ayuden a construir la idea de cómo quieren que quedara al final y para compartir sus vivencias de la vida de Raúl Hernández, la historia de cómo se dieron los hechos de su asesinato”, añadió.

El presidente de la AGU explicó a la señora Olga Hernández (tía de Raúl) y a su sobrino, los trabajos de exhumación y la iniciativa de crear dentro de la UES una ruta de memoria histórica en lugares de la universidad que fueron marcados por hechos como asesinatos, torturas y otras formas de violaciones a los derechos humanos de la comunidad universitaria durante las intervenciones militares del conflicto armado.

Por su parte la decana de la Facultad de Medicina, Maestra Josefina Sibrián, se dirigió a la señora Hernández y le dijo que lo importante de este proceso es “que logre ese equilibrio, lo que vivió y lo que ahora tendremos la oportunidad para que recupere la paz, como usted dice ha vuelto a vivir esas emociones y hay que volver a cerrarlas, pero ya en un contexto diferente de reconocimiento y con la esperanza que las autoridades judiciales den una respuesta…”

Olga Hernández manifestó que tener noticias de la apertura de la UES para esclarecer las graves violaciones a derechos humanos significó un “rayito de luz, porque desde el momento que él (Raúl) fallece, lo entierran, no tuvimos un duelo directo, yo busqué los medios para ver que se podía hacer y hoy estoy satisfecha con lo que se está haciendo”.

Durante la reunión, recordó que la relación con su hermano fue muy estrecha, por lo que su asesinato la impactó y fue una de las causas por las que emigró del país. No obstante, cuando tuvo la oportunidad de volver, lo hizo con la esperanza de un día recuperar sus restos.

Sobre este tema, y ante la propuesta de la Comisión de crear un mausoleo en el lugar donde se encuentren los restos, Hernández externó que estaría de acuerdo en que una parte de las cenizas de su hermano queden en la UES, ya que el “dio la vida por la Universidad”, añadió.

Para Daniel Alvarenga (sobrino de Raúl) su “mamá nunca tuvo paz después de la muerte de su hermano y no tenía respuestas a muchas preguntas de su vida de dónde estaban sus restos, para mí se siente bien que mi mamá tenga más paz sobre el asunto y se podrán resolver algunas cosas, como la de sus restos. Llegábamos a El Salvador y no había un lugar donde mi mamá podía visitar sus restos, será bueno llegar al país y tener un lugar donde recordar a mi tío”, concluyó.

Su hermana recuerda que el día que Raúl desapareció viajó a la universidad de Santa Ana a una reunión entre estudiantes y miembros de FENASTRAS (Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños). “Él se va a las 6:30 de la mañana a tomar el autobús, cuando llega al local como a las 10:00 a.m, cae la Policía Nacional, los agarra y los lleva en los camiones capturados, los anduvieron en el camión mucho tiempo, los llevan a los cafetales en donde los asesinan. Les dan como la ley fuga, yo vi los cadáveres al siguiente día; quedan en una posición como que van corriendo y caen (boca abajo)”.

La familia fue avisada de lo sucedido el mismo día a las 6 de la tarde (6 de marzo de 1980). Fotografías y testimonios indican que los cuerpos fueron recuperados por los universitarios y enterrados en la Plaza Salvador Allende.

El 15 de febrero de 2019, Olga Hernández interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República para investigar el asesinato de su hermano.

Fiscalía mencionó que posterior a la denuncia se hizo una petición de exhumación al juzgado 11 de Paz de San Salvador en agosto de 2019, la cual fue autorizada para el 16 de enero de 2020.

“Ya vamos sobre tres semanas de excavación de trabajo intenso de excavación a efectos de encontrar los restos humanos del señor Raúl Hernández y Carlos Arias…Hasta el momento no hemos encontrado los restos, pero se siguen con los esfuerzos”, añadió el Fiscal de caso.

El Fiscal también aseguró que la exhumación es parte de las diligencias, el objetivo es “llegar a conocer la verdad de lo que sucedió, deducir responsabilidades y llevar ante la justicia a los responsables del cometimiento de este hecho”.

A fin de facilitar la ubicación de los cuerpos, la señora Olga Hernández hizo una visita a las excavaciones, en donde sugirió posibles lugares en donde podrían estar los restos de su hermano.

 

 

 

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